La muestra toma como referencia el ciclo de conferencias dictadas en la Universidad de Oxford por el célebre historiador del arte Robert Rosenblum (1927-2006) entre abril y mayo de 1972, publicadas en España casi dos décadas después por Consuelo Luca de Tena para Alianza Editorial, con el título de
La pintura moderna y la tradición del Romanticismo nórdico.
Rosenblum planteaba en estas conferencias que el origen de la abstracción como expresión del sentimiento romántico espiritualista de varios artistas de la segunda mitad del s. XX como Mark Rothko o Adolph Gottlieb entre otros, están en los paisajes románticos de Turner , Constable, Runge, Dahl, Oehme, Carus, Blechen o Cozens, teniendo como punto de partida el pintor romántico alemán Caspar David Friedrich.
A través de este hilo narrativo que funde la figuración con la abstracción relacionando dos siglos de historia, observamos algo fundamental que es el tratamiento del paisaje desde el Romanticismo, a partir del cual, lo importante deja de ser la mera plasmación de naturaleza o la mimesis de esta como fenómeno. La naturaleza se expresa ahora espiritualizada, utilizando alegorías. Pasa a ser una metáfora del mas allá. Lo natural se observa desde una profunda subjetividad que desemboca en la sublimación. Una forma de ver la naturaleza que nace paralela a la religiosidad Protestante.
Podríamos decir que para los románticos, la experiencia de lo sobrenatural y religioso pasa por la naturaleza. Siglo y medio después, Rothko también comparte esta sublimación espiritual ya que su finalidad es hacer partícipe al espectador de una experiencia mística, ya que Rothko daba un sentido religioso a su pintura.
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Manuel Fontán es Director de Exposiciones de la
Fundación Juan MarchEsta exposición se puede visitar de forma gratuita en la Fundación Juan March, Calle Castelló, 77 (Madrid) del 5 de octubre de 2007 al 13 de enero de 2008.